“Si cierran no sé qué haré con mis hijos”

Artículo enviado por una alumna de 1º de Integración Social para el módulo AUC.

“Las madres de discapacitados exigen que se mantengan las ayudas públicas (19/11/12)”

No poder llevar a sus hijos discapacitados a centros especializados sería un golpe tremendo que las familias no podrían asumir. María José Mateo es una madre divorciada que tiene una hija de 38 años que presenta una discapacidad del 75%. Cada día acude a Apadis en Villena donde realiza todo tipo de actividades educativas. “Desde los 6 años que la llevo, pero ahora si suben los precios de la matrícula la tendré que sacar”, admite con resignación. Cada mes paga 190 euros, pero con una madre sin trabajo, y con los únicos ingresos de una pensión de 500 euros poco más puede hacer.
Cristina Gómez tiene dos hijos, Jorge, de 19 años y con una discapacidad del 72% y Saúl de 24 años, con otra discapacidad del 83%. “Estoy sola, no tengo pareja, y si nos cierran esto no sé qué haré con ellos”, confiesa resignada esta madre que se mudó de Albacete a Villena para que sus hijos acudieran a Apadis, donde son “atendidos por profesionales y aprenden cada día”. El problema es que si cambia el modelo de financiación de estos centros y los impagos se prolongan en el tiempo no podrán aguantar más. “Si cierran retrocedemos más de 40 años y perderemos todos los derechos que hemos conseguido, pero no lo vamos a permitir”, advierte Gómez.
Ruth Martínez otra afectada se lamenta que los políticos “miren más por la salud de los bancos que de las personas”. Todas las madres que acudieron ayer para despedir a la Marcha por la discapacidad coinciden en que a sus hijos no los pueden encerrar en casa como ocurría hace décadas, cuando un disminuido en la familia era motivo de afrenta pública. Luciano Martínez, responsable de Apadis (Asociación para la discapacidad de Villena y comarca) cifra en 450.000 euros la deuda que la Generalitat (entre consejería de Educación y de Bienestar Social) tiene con ellos. “Este caos económico nos está
asfixiando, porque nosotros pagamos recibos, luz, agua, facturas y las nóminas pero ya no podemos aguantar más”. Apadis emplea a 85 personas y atiende a unos 230 discapacitados que acuden a las sesiones de atención temprana, al colegio especial, al taller ocupacional o la residencia.

ANÁLISIS PERSONAL-ZORAIDA-

Como se refleja en el siguiente artículo, publicado por el periódico el país, estas tres madres luchan por el bienestar de sus hijos exigiendo que se mantengan las ayudas públicas para que sus hijos puedan seguir en la escuela de Villena.

El primer caso: María Mateo, madre soltera divorciada, con una niña de una discapacidad de un 75%. Su hija no podrá seguir en la escuela si suben los precios de la matrícula.

Segundo caso: Cristina, una mujer con dos niños de una discapacidad del 72% y un 83% se traslada a Villena por el hecho de que sus hijos puedan acudir a esta escuela para el propio bienestar de sus hijos y para que sean atendidos por profesionales, si el modelo de financiación cambia todo su esfuerzo será en vano.

Tercer caso: Ruth, otra mujer que lucha por los mimos problemas que las anteriores.

Por último, la escuela APADIS (escuela para discapacitados) es una escuela que ofrece a estos niños con ciertas discapacidades actividades, talleres ocupacionales, atención primaria temprana.

El problema viene dado por la deuda que les deben la Generalitat (consejería de educación y bienestar social) por este motivo, la escuela no puede afrontar más gastos si no se les paga y por lo tanto estos niños no tendrán una escuela donde poder aprender actividades y mejorar su calidad de vida.

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